Piensa en la última vez que buscaste un restaurante, un fisioterapeuta o una asesoría cerca de ti. Probablemente no entraste en ninguna web: miraste las fichas de Google, comparaste estrellas, leíste un par de reseñas y llamaste. Tus clientes hacen lo mismo contigo.
La ficha de Google, el Perfil de Empresa, es muchas veces tu verdadera portada. Y es gratuita.
Una ficha completa, no solo creada
Muchos negocios tienen la ficha creada pero a medias. Revisa estos puntos:
- Categoría principal exacta. Es lo que más influye en las búsquedas en las que apareces. Añade también categorías secundarias.
- Horario real y horarios especiales en festivos y vacaciones.
- Descripción clara: qué haces, para quién y dónde, con las palabras que usan tus clientes.
- Servicios o productos con una breve descripción.
- Fotos reales: fachada, interior, equipo y trabajo. Actualízalas cada pocos meses.
- Enlace a tu web y, si tienes, a tu sistema de reservas.
Reseñas: cómo pedirlas sin incomodar
La mayoría de clientes contentos no dejan reseña porque nadie se lo pide o porque les da pereza. Tres ideas que funcionan:
1. Pídela en el mejor momento. Justo cuando el cliente te da las gracias o te dice que está contento. Es natural y no suena a trámite.
2. Pónselo fácil. Google te da un enlace directo para dejar reseña. Envíalo por WhatsApp o correo con un mensaje corto y cercano.
3. Hazlo un hábito. Pedir dos o tres reseñas a la semana, de forma constante, funciona mejor que una campaña puntual.
Lo que no debes hacer
Comprar reseñas, escribirlas tú o pedirlas a cambio de descuentos o regalos va contra las normas de Google y, en el caso de las reseñas falsas, contra la normativa de protección de los consumidores. Además, Google las detecta y puede eliminarlas o penalizar la ficha. No merece la pena.
Responde a todas, también a las malas
Contestar a las reseñas demuestra que hay alguien al otro lado. A las buenas, con un agradecimiento personal. A las negativas, con calma, sin discutir, reconociendo lo que haya que reconocer y ofreciendo hablar en privado. Quien lee esa respuesta no es solo quien se quejó, son todos tus futuros clientes.
Diez minutos a la semana dedicados a tu ficha pueden traer más clientes que muchas horas en redes.


